Me dolió por el amigo Welsh

Y no era ni por culto al whisky, ni a la gaita, ni a las faldas… aunque sí un poquito por Willie ‘el jardinero‘ que nos deleita en los Simpsons.
Y no era ni por culto al whisky, ni a la gaita, ni a las faldas… aunque sí un poquito por Willie ‘el jardinero‘ que nos deleita en los Simpsons.A continuación pueden ver un cuento de 1967 por dos escritores argentinos, Bioy Casares y Borges.
Ambientado en Buenos Aires, sus plumas vuelan alrededor de un país donde se manipula el fútbol.
Los hinchas, los relatos, los goles, los estadios… todo es ficticio. “No hay score ni cuadros ni partidos. Los estadios ya son demoliciones que se caen a pedazos. Hoy todo pasa en la televisión y en la radio. La falsa excitación de los locutores, ¿nunca lo llevó a maliciar que todo es patraña?”.
Unas líneas imperdibles que nos hacen reflexionar acerca de la ‘matrix’ -deportiva y de la otra- que habitamos. Aplica a cualquier latitud más allá de la orillas del Río de la Plata, donde fue concebido.
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