El liderato se blinda hasta enero

El primer cuarto de hora en el Bernabéu mostró un Bernabéu lleno de blanco. Tan blanco como la mente de sus gladiadores madridistas. El juego navarro era tal que ponía las mejillas de Schuster del color de la camiseta del Osasuna por la vergüenza. Las razones estaban en el dominio territorial, en el traje que le hizo Carlos Vela a Sergio Ramos sobre la banda y hasta en una pelota que cruzó toda la línea del arco de Casillas sin que nadie pudiera soplarla para abrir el marcador. Pero conocido es en la Liga la bacteria que Fabio Capello dejó en el vestuario. Y así, en esa dinámica, el primer lanzamiento al área de Ricardo acabó en el fondo de la red por un excelente cabezazo de Van Nistelrooy.
Aunque quedaban tres cuartos de duelo, el masazo para el Osasuna fue tal que de a poco se cerraron las autovías al arco de Íker. Como en Madrid no hay peajes, lo que hicieron en la defensa local fue bajar las barreras de acceso. Tanto Ramos como Marcelo se encargaron de repartir leña a los delanteros sin que Teixeira Vitienes sacase las tarjetas amarillas correspondientes. De hecho, la primera cartulina del violento encuentro llegó en el minuto 43 por una alevosa entrada de Ruud. ¿Injusto? Claro, pero esa es una palabra que el estadio conoce de memoria en sesenta años de historia. Evidentemente los fallos del colegiado no fueron lo único que condenó al Osasuna. Pepe, el del pase de los 30 millones de euros, demostró su mejor fórmula defensiva: pelotazos al aire a ver si le da a alguna paloma. Igual se ganó los aplausos de la grada porque el defensor sacó todo lo que le tiraron por arriba.
El correr de los minutos inclinó el campo al arco de Ricardo. Los chispazos de Robinho encendieron a una grada impaciente por el cierre del partido en un resultado más amplio para no tener sustos en los últimos minutos antes del trascendental duelo frente al Barcelona. Misión que consiguió Sneijder para aterrizar en el Camp Nou con cuatro puntos de diferencia. Una distancia que les permitirá comer las uvas en la primera posición pase lo que pase en el clásico del próximo domingo.



Es verdad, con la victoria del Madrid ante el Osasuna permite que el equipo blanco, sea el resultado que sea en el Camp Nou, sean líderes hasta enero.
Saludos