Madrid y la Ley de la Memoria

En estos días se discute en las instituciones parlamentarias de Madrid la Ley de la Memoria Histórica. Con sus más y sus menos, de acuerdo a la iluminación política de cada cabeza, lo cierto es que podría plantearse un apéndice de la misma a nivel deportivo. No es cuestión de que se escriba para poder tirarle piedras al tejado del Bernabéu por los favores del poder o los arbitrajes de dudosa calidad. En este caso, el texto valdría para que los propios hinchas del equipo puedan analizar la gestión del tándem Calderón-Mijatovic en un marco de justicia y sin la continua tapadera de que la Liga 06/07 acabó celebrándose en La Cibeles.
A dos meses de competición oficial en el proceso de Schuster, la imagen del conjunto sigue siendo tan impresentable como en los torneos anteriores. Las promesas de cambio con el alemán al frente son otra de las tantas palabras que Ramón regaló, sin fundamento, a los micrófonos. Igual que Richard Nixon y el escándalo del Watergate en Estados Unidos, las grabaciones con la voz de Ramón van camino de ser su propia perdición. Kaká, Cesc, la salida de Capello para dotar de buen gusto al paladar… actualmente lo único real es que el duelo frente al Deportivo fue una nueva prueba de lo desmagnetizada que se encuentra la brújula blanca. Si en la jornada anterior justificaron la derrota contra el Espanyol (2-0) por la buena racha de los Periquitos, ayer en casa hubo que romperse la cabeza contra la pared para encontrar los méritos de los gallegos. Lotina rema entre las olas del torneo con un frágil barco de papel. Pero como este Madrid es capaz de levantarle la moral hasta a Frankestein, y hacer de su imagen un hombre metrosexual como Beckham, el Depor consiguió inclinar la cancha hacia la portería de Casillas.
Y lo hizo desde el inicio, a pesar de ser la segunda delantera menos anotadora de esta Liga, con seis goles en las primeras ocho jornadas. Al minuto se pusieron en ventaja tras una buena combinación en la que Xisco remató cruzado a la red. De poco sirvió que al único delantero visitante lo marcase Metzelder, ya que los fichajes de esta gestión directiva siguen siendo más noticia por el coste de sus contratos que por el rendimiento en la verde hierba. Por caso Higuaín, Saviola y Gago desparovecharon otra oportunidad de demostrar por qué integran esa plantilla.
Los pilares de siempre
En definitiva, las bases del equipo sigue siendo la vieja guardia de Casillas en la portería, las contagiosas ganas de Ramos, los pases de Guti y la efectividad de Van Nistelrooy- Raúl en el área rival. Ruud, la única compra inobjetable, se las arregló para generar un penalti y empatarlo antes de que corriera demasiada agua. El ‘siete’, a 13 años de su debut, marcó el segundo y Robinho lo cerró después de una bonita filigrana. Para entonces ya había quedado en el olvido las clásicas salvadas sobre la línea de la defensa madridista en el inicio de la segunda parte. Así el árbol del resultado volvió a tapar el bosque del rendimiento. Y como a la historia la escriben los ganadores, es por eso que en la capital española hace falta que se aplique definitivamente la Ley de la Memoria.


