
Digamos que
Bianchi poco más tiene que demostrar con el currículum que lo avala en
Argentina.Digamos, también, que si uno cuestiona su filosofía ante fanáticos de
Boca y
Vélez, es suceptible de llevarse gratis un mamporro en la caripela. Cuestiones del orgullo barrial. Como (bien) apuntaron en
El Show de las Reconciliaciones, Carlitos cada día dirige mejor. Como su homónimo
Gardel con el canto. Cuidadito.El más antiguo suena igual de bien en el stéreo. Pero, ahora, tengo mis qué con el Carlos entrenador. Sobre todo a partir de su última experiencia en
España. En el
Atlético le armaron un proyecto con plenos poderes que sólo le sirvió para añadir una segunda mancha -después
de lo de la Roma “no ganó ni un entrenamiento” (Diego 1999 Dixit)- como técnico en
Europa. En
Madrid, tranquilamente, a uno lo pueden creer
el loco de la colina si defiende las labores del
Virrey. Y más aún como, si se tratase de una huída con rasgos históricos se tratase, Bianchi se marchó un día sin siquiera decirle chau
a la afición.OK, desde su orgullo-soberbioso podía darle alergia
enfrentarse a los micrófonos. Pero, en el fondo, todo este ambiente se debe a los hinchas y estos merecían, al menos, un adiós. ¡Hasta los reyes saludaban a su pueblo en la época feudal!Así las cosas, sería bueno que aceptara el cargo en Liniers. En un fútbol argentino tan irregular nadie tachará su buen nombre si le va mal. En cambio, si repite las glorias de los ‘90, sus defensores tendrán más argumentos para decir que su línea de actuación no está caducada después
de que lo acostaran los ‘Colchoneros’. Y seguro, que después de tanta experiencia, tiene cosas que aportar.
Bianchi aun debe demostrar en Europa. Aqui en Argentina se ubico bastante bien.
Saludos.