Valverde iguala el mejor arranque ‘periquito’ de las últimas diez temporadas

Resulta curioso leer las consideraciones de este artículo si tenemos en cuenta que en las primeras jornadas Valverde fue uno de los entrenadores más cuestionados del ambiente por la derrota contra el Valladolid en casa (0-1) y las remontadas del Betis (0-2, 2-2) y el Recreativo en Andalucía (0-1, 2-1). Sin embargo, transcurridos siete partidos, el Espanyol logró una marca muy promisoria para el futuro de la temporada. Desde hace diez (97/98), que el club no acumulaba 13 puntos a esta altura del campeonato.
Por entonces, con José Antonio Camacho sentado en el banquillo, habían cosechado esta cantidad gracias a tres victorias (Athletic, Compostela y Betis) y cuatro empates (Celta, Oviedo, Mérida y Zaragoza). Además, el séptimo partido fue un histórico 5-0 (19/10/97) contra los verdiblancos de Luis Aragonés, el hoy míster de la selección, que dejaba a los periquitos adentro de los puestos de clasificación a la Copa UEFA. Lo mismo que ocurrió ahora después de la victoria del sábado en Mestalla (1-2). A partir del tropezón del Atlético de Madrid (11 puntos) en el Camp Nou, el Espanyol se va al receso de la jornada FIFA cómodamente clasificado a Europa. Claro que en este juego lo que vale es la posición de llegada en la 38º, pero posicionar el cuerpo entre los que pelean arriba genera otro ambiente en la plantilla y los hinchas. Estos, además, pueden apoyar la cabeza en la almohada con toda la ilusión de que lo de Glasgow no fue una casualidad, sino una ‘causalidad’.
De todos modos, la producción colectiva no es el único motivo de sonrisas por Montjüic. Ante el Valencia firmaron los goles Albert Riera y Luis García, dos hombres claves de la formación por los que en agosto se hizo un esfuerzo por retener en el seno espanyolista. Encima el delantero se consolida como un referente de cara a la portería rival tras la salida de Walter Pandiani al Osasuna. García, con cuatro, ya es el Pichichi del equipo y demuestra entenderse perfectamente con Raúl Tamudo. Al capitán le pasan los años pero no pierde las mañas de sabueso en búsqueda de peligro. Con sus movimientos, rompió una y otra vez los esquemas de la defensa valencianista. El sábado, con un poco más de puntería en los contragolpes ante Hildebrand, el marcador hubiera sido más amplio.
Para mantenerse en la línea del equipo de Camacho de hace una década, el Espanyol deberá ganarle al Real Madrid en la próxima jornada, ya que aquella vez derrotaron al Atlético de Madrid por 0-2. El desafío, si bien duro, tampoco es imposible para los soldados de Valverde. En la 06/07, a pesar de haber perdido los dos encuentros, merecieron mejor suerte frente a Capello el juego mezquino de los ‘merengues’. Habrá que apelar al espíritu de la 04/05 y de la 05/06, cuando los despidieron de la montaña con dos triunfos por la mínima.
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