Lo bueno de estar en democracia
Estire las piernas y sienta al cómodo Sillón Demócrata (SD) bajo el trasero. Una sensación de respeto mutuo se genera en ese mismo instante, brindándole a las nalgas un confort imposible en otro sillón. Compare, y si no lo vivió guíese por nuestro infalible manual, que esto no tiene nada que ver con los viejos sillones de color rojo, chillones para los ojos y que no le garantizan la libertad de acomodarse a su gusto.
Como en nuestras primeras unidades todos se peleaban por subirse primero, desde hace tiempo incluimos con cada uno una urna que garantiza justicia sobre quién puede ocuparlo. Funciona así de fácil: entre los miembros de cada casa se organiza un sufragio y el que junta más papelitos tiene el derecho a quedarse arriba un tiempo. Durante ese período, el ganador obtiene el control remoto de la televisión y elige qué canal se puede ver. Si a usted no le gusta, en el próximo sufragio vota por otro candidato. ¡Voilá!
PD: En un nuevo aniversario, desde la fábrica de sillones queremos felicitar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por su hermoso comedor equipado con nuestros infalibles SD. En octubre próximo se celebrarán elecciones en esa casa y que Julio Grondona pueda obtener su octavo mandato consecutivo es todo un ejemplo de los valores de justicia e igualdad que arrancarían un aplauso hasta de los propios griegos.


