El cambio más fácil

No pasa nada porque recién se ha disputado una jornada y en los torneos importa como se acaba. Pero la temporada pasada el Barcelona, también con un gran equipo, se durmió en estos laureles y terminó en junio con las migajas de la Supercopa y la Copa Catalunya bajo el brazo. Y la Liga, que parecía tan atada, se quedó en manos del Real Madrid debido a esa siesta catalana y los increíbles puntos perdidos contra rivales de menor embergadura. Como ante el Racing.
No pasa nada porque tiene que haber rotaciones para que todos los jugadores sumen minutos. Henry, Ronaldinho, Eto’o y Messi no pueden coincidir en el campo -y más todavía si desde el banco se carecen de ideas para innovar posiciones- y cada jornada habrá polémica con Frank por el que se queda afuera. En Santander le tocó salir a Messi en el segundo tiempo. En esto corren los códigos del fútbol: Henry arranca en el banquillo porque es el nuevo y el argentino se va primero porque tiene la menor tratectoria de todos. A Rijkaard no le importa que el brasileño y el camerunés hoy sean más lastre que garantía de gol.
No pasa nada porque este equipo del Barcelona tiene la pelota aún con el 4-3-3 caducado del entrenador. Esta táctica se la saben de memoria en cada rincón del planeta, pero para Frank no hay variantes. Ni jugadas a balón parado, ni innovación alguna que no sea cambiar de banda a los delanteros arriba. La inmensa calidad de sus jugadores maquilla estas falencias. Pero el 0-0 en Santander es la mejor prueba de que en el verano podrían haber preparado algo nuevo. Una pequeña sorpresa que ilusione con que sí se verá la mano del técnico en algo. En Liverpool, un tal Rafael Benítez da unas clases espectaculares.
No pasa nada, por ahora, porque los directivos no escuchan pitidos y tienen el crédito suficiente a raíz de las dos Ligas y la Champions. Aunque este año, a diferencia del anterior, no habrá permisividad en el Camp Nou. Y entonces, cuando Joan Laporta sienta que no lo soluciona con una sonrisa y dos fichajes, el cambio más fácil no será sacar a uno de los delanteros. Sino a Rijkaard y renovar con un técnico que se prepare un poquito los partidos y tome decisiones de esas que definen a un míster más allá de los títulos que consigue.



Esta é uma situação que somente o “coach” tem que fazer o seu trabalho.Alguns jornais argentinos como Olé optaram para a saída de Ronaldinho. A verdade é que nem Henry e nem Massi resolveram o problema. Messi como julgam alguns repórteres argentino é um grande jogador, mas os outros 3 também, mas nem um deles são Pelé que podem decidir uma partida. Vamos perguntar ao “coach” porque Deco ficou na reserva durante o “match”. Eu creio que Deco está melhor entrosado no Barcelona do que a nova aquisição do Mônaco.É pura verdade que o DT do Barcelona perdeu o campeonato passado de uma forma bisonha em 2006.
Desde Juprelle Bélgica