La Copa ‘Famélica’ de la Conmebol
Entidades como la FIFA son blanco fácil para las críticas por su nivel de exposición en el planeta. Pero al lado de la Conmebol, lo de estos muchachos es simplemente un centímetro de problema contra los largos metros que acumulan los de la sede de Asunción. Y la mejor prueba de esto es la actualidad de la Copa América, que parece más bien un torneo de solteros contra casados.
Esta competición, con 44 años más de historia que la Eurocopa (1960), está en pañales respecto a la del Viejo Continente. No tiene esto que ver con la abismal diferencia económica entre las naciones que integran la UEFA, sino con hacer las cosas con un poco más de cabeza para revalorizar la edición.
En primer lugar hay que terminar con su frecuencia de tres años y pasar a cuatro; de esta forma los futbolistas que ahora no pueden acudir, por problemas de descanso -Kaká / Ronaldinho-, sí que tendrían espacio en sus agendas para tomar el vuelo. La participación de los cracks es fundamental para valorizar las victorias, tanto propias como ajenas. El caso de Argentina, que sí se llevó toda la artillería, es especial y tiene que ver con darle aire a la AFA, al Coco Basile en su nuevo ciclo y el lastre de tantos años sin festejar algo.
Luego hay que repensar el modo de disputa. No se pueden organizar tres grupos de cuatro equipos cada uno, al estilo del Mundial, si después clasifican ¡ocho! a disputar los cuartos de final. Lo peor de todo es que en las últimas jornadas no se juega a la misma hora, por lo que los últimos corrían con la ventaja de saber el resultado de sus rivales directos. Véase el aburrido 0-0 entre Venezuela y Uruguay…
Por último, directivos de Concacaf y de la Conmebol tienen que sentarse en una misma mesa para planear el torneo a gran escala. De pies a cabezas del territorio continental. A mayor variedad se podrá realizar un campeonato más atractivo en general. Algunos dirán que hay islas como Antigua y Barbuda que poco pueden aportar al mundo de la pelota… pero lo mismo decían de Venezuela hace algunos años. Que jueguen una zona de clasificación, tal vez la propia Copa Caribe, y ya se verá. En Europa a nadie se le caen los anillos cuando San Marino pierde por goleada.
Es mejor eso a lo que tenemos ahora, una Copa Famélica (de nivel).


